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Os presentamos
NUESTROS
PROYECTOS
La
FSE [toma nota:
Fundación Somasca Emiliani]
ha elaborado de cara el 2008 una serie de proyectos encaminados a
colaborar con los misioneros, que son nuestras manos y brazos en
Mozambique, en medio de tantos niños y niñas, chicos y jóvenes, para los
que no es nada fácil salir adelante.
Por una parte, queremos
contribuir a crear una sensibilización aquí, entre nosotros, en nuestra
sociedad, hacia el problema de los niños de la calle, víctimas, en
muchos casos, de la injusticia social que supone la desigual
distribución y utilización de la riqueza mundial; y por otra, realizar
gestos concretos que expresen nuestra solidariedad y nuestro apoyo a
estos chavales.
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1º
Becas para el
mantenimiento de los menores acogidos en los tres nuevos hogares
de menores en Inhamizoa, Beira-Mozambique, para la atención,
reeducación y desarrollo integral de 60
niños de la calle.
Coste anual del proyecto:
21.900 €
[365
€ por niño al año / 30 € al mes / 1€ al día]
En respuesta al
fenómeno de los "niños de la calle", desbordante en la
ciudad de Beira, y en todo Mozambique, agravado por la difusión
del SIDA, que es la causa fundamental del mismo, junto con la
pobreza y la consecuente deficitaria alimentación, las Becas
para el Hogar de menores Lar São Jerônimo, en favor
de niños de la calle y en riesgo de exclusión social, tiene por
objeto contribuir económicamente al mantenimiento de los 60
niños. Los Padres Somascos han iniciado esta
actividad el 22 de mayo de 2007, acogiendo en una casita de
alquiler, en el centro de Beira, a 15 menores recogidos
directamente de la calle. Como consecuencia de esta actuación,
de común acuerdo con los servicios sociales municipales, el
propio alcalde de Beira cedió un terreno de más de 20.000 m2
a las afueras de la ciudad, para la construcción de una aldea
infantil de usos múltiples: 4 hogares -de momento entrarán en
funcionamiento tres-, varios talleres prelaborales, un centro de
día con servicios, duchas y comedor, aulas para refuerzo
escolar, y terreno para la instalación de actividades agrarias,
en vista de un futuro centro de capacitación agraria y ganadera.
El programa formativo del hogar
implica: atención a las necesidades materiales (alimentación,
limpieza, vestuario) y sanitarias básicas; escolarización,
seguimiento y refuerzo escolar; desarrollo de actividades
lúdicas y ocupación del tiempo libre, de socialización y
convivencia, y de formación ético-moral-religiosa, de acuerdo
con sus convicciones y tradición. |
2º
Operación "vuelve
a casa", para 25 menores de la calle, finalizada a la
recuperación de vínculos con algún familiar, que les permita
dejar la calle.
Coste anual del proyecto:
5.000 €
[ayuda familiar de 200 € por menor al año]
Contemporáneamente a
la atención a menores en los hogares en Beira, la comunidad
somasca desarrolla un programa que, en una primera fase, consta
de búsqueda, localización y primeros contactos con niños de la
calle, en vista de la realización de un censo-fichero de la
situación; y, en un segundo momento, de un proceso de
acompañamiento y apoyo, para tratar su posible reinserción con
algún familiar, por lejano que sea, que puedan tener, y que esté
dispuesto a acogerlos, contribuyendo, si es necesario, con una
pequeña ayuda familiar [200€
al año] con tal que los niños no pierdan sus raíces; estas "adopciones
a distancia", son un estímulo para la familia, a pacto de
que se cumplan determinadas condiciones elementales. Hay un
equipo de voluntarios que realiza el seguimiento periódico de
cada caso.

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3º
50 becas de comedor para otros
tantos niños, niñas y jóvenes.
Coste anual del proyecto:
6.000 € -
[10
€ al mes por chaval; 120 € al año]
También ésta es una
actividad para responder de manera inmediata a la necesidad real
de abandono en que se encuentran muchísimos niños, adolescentes
y jóvenes.
El comedor es una instalación abierta
a todos, bajo la mirada materna y atenta de Dona Emma, que -a un
precio razonable/bajo- ofrece a sus clientes una modesta comida
diaria, pero suficiente. La estrategia seguida por la comunidad
somasca ha consistido en contratar 50 plazas de comedor diarias,
que asigna a los muchachos con los que está haciendo un
seguimiento, y, esporádica o puntualmente, a otros que se
presentan en el momento. De esta manera, se quitan la
responsabilidad de tener que construir unas instalaciones,
costosas y gravosas de mantener, y, al mismo tiempo, ayudan a
una familia a sobrevivir -no es un restaurante según nuestra
concepción europea, sino que se corresponde más con nuestras
cocinas económicas-. Durante las comidas, siempre está presente
un religioso o uno o más voluntarios, con instrucciones precisas
para ayudar y dar una cierta garantía a este servicio; por otra
parte, la colaboración de la "patrona" es muy positiva, porque
conoce a los muchos de los usuarios del servicio y aporta una
información fiable y de primera mano sobre ellos, sus
necesidades y sus familias, o sobre otras necesidades de otros
chicos. |
4º
25 becas de apoyo a jóvenes sin
recursos, que quieren iniciar una modesta actividad profesional
como medio de vida.
Coste proyecto:
5.000 € -
[
200 € para cada beca ]
La fantasía para
acudir a las necesidades reales que se presentan cada día tiene
que estar en correspondencia directa con las necesidades mismas.
La comunidad somasca de Beira, pateando la calle, ha contactado
con algunos jóvenes que les exponen sus dificultades para salir
adelante y ayudar a los suyos.
Hablando con ellos,
hemos descubierto que habría una manera de apoyarlos en este
esfuerzo por obtener unos ingresos que les permitan sobrevivir e
ir tirando, y abrirles campo a un futuro más esperanzador: una
beca para iniciar una actividad propia. En general, la actividad
consiste en montar un modesto tenderete en la vía pública, para
la reventa de pequeñas cosas, chucherías o productos de primera
necesidad.
La beca les permite
comprar el mostrador/expositor que les servirá de tienda y una
primera remesa de productos, con los cuales poder iniciar esta
actividad comercial; en otros casos, hemos financiado la compra
de herramientas a algún joven que quería trabajar de mecánico; o
una máquina de coser; o incluso el carnet de conducir, que a
otros les abrirá puertas para poder trabajar: algo así como la
caña de pescar, y no el pez, a quien necesita comer todos los
días.
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