Todos conocemos aquello de “Si le das un pez a un niño, comerá un día; si le enseñas a pescar, comerá toda la vida”.
Un viejo principio que MANOS UNIDAS, por ejemplo, conoce y aplica de manera muy efectiva y a las mil maravillas.
Pues de eso se trata. O tal vez de más: de ofrecerles la comida hoy y de asegurar que puedan ganársela mañana.
Nuestros hermanos de Mozambique, Pedro y Carlos, quieren aplicar este sabio principio, aprovechando la mitad del terreno disponible -unos 20.000 m. cuadrados- cedido hace un par de años por el Ayuntamiento de Beira para la creación del centro de asistencia y formación infantil y juvenil para huérfanos y niños de la calle, que ya va viento en popa, a toda vela, gracias a la generosa colaboración de todos ustedes [recuerden: las cuatro casas para 49 niños y niñas de la calle, la escuela de alfabetización de adultos, para más de 160 personas; la escuela de formación profesional, con distintas especializaciones, para unos 200 muchachos; la panadería y la sastrería; la atención religiosa y espiritual católica a las familias del poblado circundante al centro...].
En este caso, la caña sería el aprovechamiento de ese terreno, aprovechamiento que ya he empezado, con la plantación de 1.000 árboles frutales y de sombra, gracias a la contribución económica de los ayuntamientos de Aranjuez y Usúrbil; pero que aún se le puede sacar más, exprimir mejor: y Pedro y Carlos han pensado que la creación de una granja pecuaria en una parte de ese recinto (con gallinas, conejos, cabras, cochinos y demás animales de corral y hasta una pequeña piscifactoría) podría ser a la vez "pez" y “caña” en manos de los muchachos ya mayorcitos, que no sólo tendrían así garantizado el pescado (o un buen estofado de cabra o un pollo asado o conejo al ajillo o chorizos y jamones... -es un decir-) un día, o sea, mientras dure su estancia allí, sino que, lo que es más importante, aprendiendo a usar esa caña ellos mismos, estarían en condiciones de garantizarse el pescado (o un buen estofado de cabra o un pollo asado o el conejo al ajillo o los chorizos y jamones... -es un decir-) para ellos y para sus futuras familias el resto de su vida.
En el proyecto educativo que los Padres Somascos desarrollan en Beira es prioritario proporcionar a los huérfanos acogidos una vida sana, tranquila, equilibrada y con futuro. Para cualquier niño, para cualquier adolescente -y mucho más en el caso de estos niños y niñas que han padecido carencias de todo tipo en su aún corta vida- la alimentación tiene que ser, sin duda alguna, una de esas prioridades.
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Todos sabemos también que Mozambique es el octavo país más pobre del mundo.
Esto implica que difícilmente los servicios sociales de allí podrán, en un futuro inmediato, ofrecer el más mínimo apoyo económico a centros como el Lar São Jerônimo, tal como ocurre entre nosotros, donde las administraciones autonómicas corren con los gastos -es un decir- que ocasiona la permanencia de un menor en un centro.
Y ese puesto en las listas de países ricos/países pobres hace suponer, además, que estos futuros ciudadanos tampoco tendrán mañana la seguridad de un puesto de trabajo en una empresa... porque -contrariamente a lo que sucede en otros países donde los Somascos están desarrollando proyectos como éste- apenas hay tejido industrial suficiente como para ofrecer trabajo a la juventud.
La construcción, pues, de esta granja permitirá, ante todo, garantizar a los huérfanos el "pez", una alimentación equilibrada rica en proteínas, que se completa con los productos procedentes de la zona agraria y de los distintos cultivos ya existentes en ese mismo recinto. Y eso paliará, de alguna manera, los costes de mantenimiento de cada menor acogido, que en este momento están cifrados en 3,5 € niño/día. Para quienes les gusten los números...: 49 x 3,5 x 365 = 62.597,50 €
Y, además, la "caña": muchos de los jóvenes podrán iniciarse y aprender a cultivar la tierra y a criar animales, cosas ambas que les serán muy útiles cuando dejen el Hogar y se independicen.
Como ya hemos dejado entrever, la granja pecuaria contará con criadero de pollos para engorde, pocilga, piscifactoría, conejera y recinto para cabras y ovejas, además de un pozo y un almacén. A partir de la obtención de la financiación que permita su construcción, la granja podría estar en funcionamiento en tres meses; y en cinco, se obtendrían materia prima para la cocina y algunos pequeños beneficios, con la venta de los excedentes.
Vistas así las cosas, no supondrá un lastre en la economía del Centro, al contrario: a partir de ese empujón económico inicial que permita ponerla en marcha, tendría que ser autosuficiente y aportar, además, alguna entrada en la caja.
DATOS ESPECÍFICOS
La cría de cabras y ovejas necesitará un aprisco de tipo elevado, para evitar problemas respiratorios en los animales a causa del clima excesivamente caliente y húmedo del lugar. Tendrá una capacidad para 120 cabras reproductoras (machos y hembras) y 30 ovejas reproductoras.
Habrá un criadero para 40 conejos con sus jaulas, bebederos y comederos. La cría de conejos será destinada, sobre todo, para la venta, debido a su alta cotización en el mercado local, lo que ayudará a nivelar la balanza en algún otro sector que pueda producir pérdidas.
La pocilga tendrá una capacidad para 100 cerdos. Su reproducción es rápida y la racionalización de recursos es más efectiva cuando se produce en mayor cantidad. Habrá separación de espacios para la cría, de modo que el aspecto reproductivo y alimentario sea controlado de forma eficiente.
 |  El gallinero tendrá una capacidad para 2000 pollos. Se usará un sistema de cría en ‘feed lot’, con vistas a garantizar un mejor control sanitario y una mayor higiene, obedeciendo a los criterios de la HACCP, recomendado por la UE.
Está prevista una piscina con diversos compartimentos, para separar los peces en sus diversas etapas de crecimiento, y facilitar el control y la recogida de peces según el tamaño deseado.
Para garantizar el agua para consumo de los animales, y para la limpieza y el riego, habrá que construir un pozo, con una motobomba.
Y habrá un almacén próximo a la infraestructura, para almacenar y preparar los alimentos, con productos de farmacia para casos de necesidad. Además, se guardarán las herramientas y el material necesario.
El presupuesto para todo esto es de 32.568,00€ (26.304 € la obra, 4.762€ la compra de animales y 1.502€ la alimentación de los dos primeros meses). Todos los materiales y mano de obra, al igual que los animales, serán adquiridos preferentemente en el mercado local o regional, para abaratar costes y favorecer la economía de la zona.
Naturalmente, buscamos financiación para poder poner en las manos de los muchachos este "pez" y esta “caña”. Sin duda, Dios proveerá. |