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       [04.06.2015] LAR SÃO JERÓNIMO, BEIRA: algo se está moviendo...

“Un nuevo sitio disponed para un amigo más...”

emiliani_ongd El título me lo pillo de la banda sonora de la obra musical "El diluvio que viene", original italiano, que se estrenó en España en 1977 y luego tuvo varias versiones que lo hicieron muy popular, la última en 2004. "Un nuevo sitio disponed..." fue su canción estrella, y durante años se oía en las misas juveniles, por lo rítmico de su melodía y la concreción de la letra: "...para un amigo más: un poquitín que os estrechéis, y se podrá juntar."
Y yo, esto lo aplico a nuestra Obra de Beira, a la realidad que nuestros hermanos Misioneros Somascos están viviendo y transformando allí. Porque –algunos ya estáis enterados–, en estos últimos tiempos, cuando desde aquí empezábamos a decir que todo iba con normalidad porque no pasaba nada nuevo, que apenas había noticias [y esa era una muy buena señal], de repente se ven desbordados, y hay que... disponer, no de uno, sino de ¡30 nuevos sitios!

¿Y eso? El propio P. Pedro, Director del Lar São Jerónimo, de Inhamizua–Beira, Mozambique, nos lo contaba así: «A mediados de febrero, pasando por la Plaza del Municipio, en el centro de la ciudad, me di cuenta de que había por allí más adolescentes y niños de lo normal... unos pidiendo limosna, otros limpiando coches. Como suelo hacer cada vez que se me acercan para pedir limosna o a limpiar el coche, aprovecho para hablar con ellos sobre su situación, por qué están en la calle, esas cosas…; en diez días más o menos ya tenía un perfil hecho de lo que pasaba.
Ellos tampoco habían perdido el tiempo...: "Tú eres el Padre Pedro", me decían al acercarse y verme. Al preguntarles de qué me conocían, descubrí lo bien que entre ellos funcionaba el boca a boca, pues me conocían por otros colegas de la calle. Y claro, por que sabían, la propuesta solía ser inmediata: "¡Queremos ir contigo al Centro!"»

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Sigue contando el P. Pedro que, visto lo visto, se llevó con él a dos de aquellos muchachos a los servicios sociales –aquí "Acção Social" – y allí se enteró por los técnicos de que un par de Centros habían cerrado aquellos días en Beira, sin avisar, devolviendo a los muchachos a su lugar de procedencia, la calle. Sin más. Naturalmente, en "Acção Social" estaban desbordados.

La reacción no se hizo esperar: «Yo les dije –sigue contando el P. Pedro– que si ellos no tenían problema, yo mismo me los llevaría al Lar, una vez registrados en "Acção Social". Los funcionarios me dieron las gracias y me dijeron que pasara al día siguiente, 5 de marzo. Pasé el 6, y me recibió el Director Provincial: "...sin informar ni intentar colocar a los niños en otros centros, simplemente los mandaron a la calle, cerraron el Centro y se marcharon, Sr. Padre: esta es nuestra situación." Ese mismo día aceptamos a 11 en el Centro, todos los que yo mismo había llevado a registrarse a"Acção Social". Días más tarde llegaron otros tres. Hoy, cuando escribo, 16 de Marzo, ingresarán otros cuatro.»

Hoy –estamos a primeros de junio– sabemos que la cosa no quedó ahí: más adelante ingresarían otros nueve: tres de ellos, traídos por la Policía de Menores (Gabinete de Atendimento à Mulher e a Criança vitima de violencia"), dos de "Acção Social" y cuatro más directamente de la calle, antiguos residentes los Centros cerrados.

emiliani_ongdemiliani_ongdNo hace falta mucha imaginación para darse cuenta que esta novedad supuso una "revolución" en el Lar: «Tuvimos que adaptar y preparar a toda prisa las casas del Centro para recibir y dar cabida a los nuevos invitados. Hubo que comprarles ropa nueva, pues venían con lo puesto... Y algún colchón y mantas, que no estábamos preparados para esta emergencia.»

Al mismo tiempo, hubo que pensar en la escolarización, y para ello se pusieron en contacto con todas las escuelas del entorno: «...estábamos a primeros de curso, que aquí empieza en febrero, y se pudo resolver bastante bien.» Y en la salud, sobre todo cuando se vive en colectividad, para evitar sustos posteriores...: «Ya les hemos hecho también análisis médicos y, gracias a Dios, no presentan grandes problemas de salud.» Y como cuando se comparte, la alegría es mayor, la valoración que nuestros Misioneros Somascos hacen del proceso de integración de esta nueva pandilla en el Lar es positiva: «El proceso de adaptación al Lar São Jerónimo por parte de los nuevos está siendo muy satisfactorio. Tenemos que agradecer aquí a los mayores del Lar toda la colaboración y la buena voluntad que están poniendo de su parte para que así sea: gracias a ellos, a su buena disposición y generosidad, a pesar de los inconvenientes, que los hay, se van integrando más fácilmente; los tratan bien, e incluso los más pequeños tienen sus atenciones con ellos, por lo que podemos asegurar, en definitiva, que la integración está marchando muy positivamente.»

emiliani_ongdLa situación escolar es, sin duda, el mayor de los problemas: «Más de la mitad de estos chavales van a tener que hacer "alfabetización", porque los de 12 a 14 años no son para juntar con niños de 6, de 1º de Primaria. Además, para ellos es más ventajoso hacer tres años de alfabetización que cinco de Educación Primaria.» Parece ser que hay una escuela de estas características cerca, y allí están matriculados los que lo necesitan. También echaron mano de un grupo de chicas y chicos voluntarios –como Paula–, que se encargan del refuerzo escolar en el tiempo en que están en el Lar: la juventud, que es siempre generosa con causas que merecen la pena, jugará en este proceso de integración un papel importante.

emiliani_ongdAdemás, se está tratando de hacer la ficha personal de cada muchacho, para disponer de la mayor cantidad de información posible, que permita recomponer la historia social de cada uno de ellos y ayudarles mejor; aunque esta tarea es siempre difícil, a veces imposible, con estos muchachos, por sus circunstancias. Sin embargo, una pista de cuál es su grado de necesidad de atención de puntos de referencia, nos la ofrece el P. Pedro en esta anécdota –en realidad, es mucho más que una anécdota–: «...el viernes después de su llegada al Centro, autoricé la salida de todos los muchachos nuevos de fin de semana; la intención era saber si volverían o preferían la calle. Sucedió que el sábado algunos ya estaban de vuelta en el Lar; y el domingo por la tarde llegaron los demás... ¡con otros dos compañeros nuevos! Es ésta una señal positiva, pues parece que, efectivamente, tienen intención de seguir aquí: esto –nosotros– es un punto de referencia para ellos. No cabe ninguna duda de que Éstos son los "hijos de S. Jerónimo". Por ellos, nosotros estamos aquí.»

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Esta nueva realidad, hermosa por lo que tiene de generosidad, de entrega, de esperanza, de futuro para un grupo de muchachos abandonados..., tiene también no digo el reverso, porque ese término hace referencia a algo que se contrapone, que va contra, y no es así; prefiero hablar de una realidad paralela: el Lar São Jerónimo se mantiene fundamentalmente de lo que se les envía desde España/Italia, a través de los Padres Somascos, Emiliani, ongd y algunos amigos más –familiares o amigos personales de los propios misioneros–.

Y Emiliani, ongd –que sois vosotros, tú que lees y cuantos arrimáis periódicamente el hombro con vuestro donativo– tiene una capacidad muy limitada: los "socios" –os designamos con esta palabra fría: en realidad, deberíamos decir "los amigos"– los amigos sois muy buenos; pero, para la necesidad que hay, pocos... no aumentan con el ritmo y la proporción con que aumentan los muchachos acogidos. Y esto nos plantea un "pequeño problema" de superviviencia.

Colchones, mantas –en Mozambique están entrando ahora en la época fría– sábanas y toallas, platos, vasos, cubiertos, ropa personal, uniformes y transporte escolar para algunos, libros, cuadernos y bolis... les están haciendo falta. Y hay que comer; y aunque es cierto que donde comen tres comen cuatro, en este caso son más de cuatro...

El presupuesto del Lar São Jerónimo, de repente y de manera imprevista, acaba de alzarse por lo menos de una tercera parte, mientras nuestra disponibilidad económica es, más o menos, la misma...

No te pedimos que aumentes la cuota... si no puedes; te pedimos que nos consigas un nuevo socio; o mejor, un nuevo "amigo" [si tú que lees esto, aún no perteneces a la familia de Emiliani, ongd, ¿a qué esperas? ¡¡Hazte... "AMIGO": http://www.fundacionemiliani.org/formulario.php ].
Ya desde ahora, ¡gracias!: ¡que Dios te lo pague!

 

Francisco M. FERNÁNDEZ crs

 

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